Arquitectura con historia II

En nuestra segunda entrega de “edificios con historia”, visitamos tres ciudades totalmente diferentes con un nexo en común: monumentos arquitectónicos que todos deberíamos visitar, al menos, una vez en la vida. Siéntate y disfruta del viaje.

Roma – Piazza Pietro – Foto de Wikipedia

Nuestra primera parada es “la ciudad eterna”, como eterna podría ser la enumeración de todos los elementos que la componen, pero hoy destacamos solo uno: La Plaza de San Pedro, en Roma. Situada en La Ciudad del Vaticano y a los pies de la Basílica, esta construcción de estilo barroco cuenta con 320 metros de longitud por 240 de anchura. Construida por el arquitecto Bernini por orden del Papa Alejandro VII entre 1656 y 1667, significó todo un desafío para la época, pues antes de ser modificada tenía un desnivel de casi diez metros, que acabó reduciéndose a menos de medio metro tras su obra.

La plaza está rodeada por 140 estatuas y 280 columnas. Las estatuas representan a mártires, teólogos, papas y doctores de la Iglesia. Lo genial de esta obra es precisamente esta columnata, formada por cuatro filas de columnas de 16 metros de alto, creando tres pasillos entre cada fila, dispuestas en dos semicírculos que crean una elipse.

Centro del Colonnato – Minsunhome

Justo desde el centro de la plaza, podrás ver que entre el Obelisco y cada fuente hay un disco de mármol y granito con la inscripción “centro del colonnato.” Si te sitúas en el centro del disco puedes disfrutar del efecto óptico creado por Bernini que lo convierte en un genio: las tres filas de columnas se convierten en una única. Bernini aumentó el diámetro de las columnas de forma gradual desde la columna interna hacia la externa, de modo que se ven de la misma medida desde el centro. Otra curiosidad es que el obelisco situado en el centro es un reloj de sol gigante. Sin duda, una joya de la arquitectura.

Obelisco como reloj de Sol – Regreso al presente wordpress

Y desde la Plaza de San Pedro recorremos ocho mil kilómetros para aterrizar en Tailandia, país donde las tradiciones siguen muy presentes y dictan las vidas de sus ciudadanos, tanto que el budismo y la familia Real son dos instituciones sagradas para un tailandés. Por eso, visitar Bangkok y no hacer paradas en alguno de sus templos o en el Palacio Real significa no haber aprovechado la visita a este fascinante país, que atrae a los occidentales por el carácter de sus gentes, su forma de vivir y entender la vida, y la notable diferencia cultural con occidente.

Bangkok – Foto de bangkok.com

Muchas son las historias que guarda Tailandia, pero hoy nos gustaría destacar la del “Templo de Buda de Oro” o “Wat Traimit”, construido en el siglo XIII en Ayutthaya, antigua capital del país. Podría parecer un buda más de los que llenan las ciudades, pero si sus tres metros de altura y sus cinco toneladas de peso no te parecen suficiente, sigue leyendo para conocer su preciosa historia.

Wat Traimit – asiaholidays.biz

En sus inicios este Buda fue recubierto de barro por temor a las invasiones de los birmanos durante el siglo XIII, quedando en el olvido hasta el siglo XIX. Bajo el reinado de Rama III se trasladó este Buda de barro a un templo menor en la capital. Dicho templo fue derribado y la gran estatua quedó a la intemperie durante mas de dos décadas, a lo que no se le dio importancia, pues se consideró una estatua de poco valor. En 1955 se decidió darle traslado a otro templo y se dice que durante el trayecto, por el fallo de una grúa, el estuco fue golpeado y dejó al descubierto una parte dorada por donde se dejaban ver diferentes destellos. Cuál fue la sorpresa cuando se descubrió que ¡toda la estatua estaba construida con oro, con un valor de más de 110 millones de dólares! La moraleja es que todos somos de oro por dentro, nos ponemos capas de barro para protegernos pero un golpe en el momento adecuado hará que brillemos y sacará nuestra mejor versión. Siglos de historia se reducen a esta moraleja aplicable a nuestro día a día.

Golden Buddha – Uwe Schwarzbach Flickr

El último monumento de este artículo se ha convertido en un emblema para todos aquellos que han estado enamorados alguna vez: La Torre Eiffel.

Torre Eiffel – James Faulkner Flickr

Construida en 1889 para la Exposición Universal de París y con el objeto de impresionar a la gente, la idea original era derrumbarla tras el evento, pero su enorme popularidad entre los parisinos lo impidió. Antes de construir esta torre de 300 metros de altura, se pensó en una guillotina gigante para conmemorar el centenario de la Revolución, idea que finalmente fue descartada. Una curiosidad: si la visitas en verano, encontrarás una torre más alta, concretamente doce centímetros, mientras que en invierno llega a encogerse hasta seis.

Torre Eiffel – gckwolfe flickr

Durante la Primera Guerra Mundial, este símbolo de París fue utilizado para mandar señales desde su cima, ayudando también a dificultar la comunicación de los alemanes impidiendo su avance. Durante toda su historia, la Torre Eiffel, con sus 1665 escalones, sirvió como oficina para el propio Gustave Eiffel, como sede de oficina de correos, de laboratorios científicos e incluso de un periódico.

Otro dato interesante es que en el momento de su construcción fue el edificio más alto del mundo, pero a día de hoy es el segundo más alto de Francia, por detrás del viaducto de Millau.

Torre Eiffel – Juanedc flickr

¿Qué te han parecido estos tres monumentos? ¿Ya los habías visitado? Sin duda, tres destinos increíbles para estas vacaciones, con personalidad e historia propia, que enamoran a todos sus visitantes.

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Architecture memories II

In the second installment of our “Architecture memories” series, we visit three totally different cities with a common thread: Architecture landmarks everyone should visit at least once in a lifetime.

Roma – Piazza San Pietro – Picture from Wikipedia

Our first stop is Rome, “The Eternal City”. And indeed, talking about all the important elements of the city could be a neverending task. That´s why we highlight only one today: Saint Peter’s Square. Located in the Vatican City at the foot of the Basilica, this Baroque style square is 320 meters long and 240 wide. Built by architect Bernini, it was commisioned by Pope Alexander VII between 1656 and 1667. It turned out a real challenge at that time, because before the start of the construction, there was a 10-meter slope, which ended up being reduced to less than half a meter after the completion.

The square is surrounded by 140 statues and 280 columns. The statues represent martyrs, theologians, popes and doctors of the Church. The great thing about it is precisely this colonnade, formed by four rows of 16-meters-high columns that create three aisles. They are arranged in two semicircles, forming an ellipse.

Center of Colonnato – Minsunhome

Right from the center of the square, you will see that between the Obelisk and each fountain there is a marble and granite disc with the inscription “center of colonnade.” If you place yourself in the center of the disc you can enjoy the optical effect created by Bernini that makes him a genius: the three rows of columns become one. Bernini increased the diameter of the columns gradually from the inner to the outer column, so that they look the same from the center. Another curiosity is that the obelisk located in the center is a giant sundial. Definitely, it´s an architecture landmark.

Obelisk Sundial – Regreso al presente wordpress

From St. Peter’s Square we travel eight thousand kilometers to Thailand. Tradition rules in this country, and dictate the lives of its citizens. Because of that, Buddhism and the Royal family are the two most sacred institutions for a Thai. Therefore, visiting Bangkok and not stopping at one of its temples or the Royal Palace means not making the most out of this fascinating country. Westerners are attracted by the character of its people, their way of living and understanding life, and the remarkable cultural difference with our own.

Bangkok – Picture from bangkok.com

 

There are also many stories of Thailand, but today we would like to highlight the “Golden Buddha Temple” or “Wat Traimit”, built in the 13th century in Ayutthaya, the former capital of the country. On the surface, it might look like a typical Buddha, similar to hundreds that fill the eastern cities. But when you discover its precious origin story and its outstanding measures -it is three meters high and weights five tons- you´ll find out it is quite far from normal.

Wat Traimit – asiaholidays.biz

In the early days, this Buddha was covered with mud due to the fear to the Burmese invasions during the 13th Century. Thus, it was completely forgotten until the 19th Century. Under the reign of Rama III this clayish Buddha was transferred to a smaller temple in the capital. This temple was demolished and the great statue remained outdoors for more than two decades, as it was a clay statue of little value. In 1955 it was decided to transfer it to another temple and it is said that during the transportation, due to the failure of a crane, the stucco was struck and a golden part within was exposed. It was a total surprise to discover that the entire statue was made of gold, worth over 110 million dollars! The moral of this story is that we all have gold inside, and we put layers of clay to protect us from harm, but a blow at the right time will make us shine and get our best version out. Centuries of history are reduced to this moral that can be applicable to our daily life.

Golden Buddha – Uwe Schwarzbach Flickr

The article´s last monument has become a symbol for everyone who have ever been in love: The Eiffel Tower.

Eiffel Tower – James Faulkner Flickr

Built in 1889 for the Universal Exhibition in Paris in order to impress the population, the original idea was to dismantle it after the event. But its enormous popularity among the Parisians avoided it. Before constructing this 300-meters-high tower, it was considered to build a giant guillotine to commemorate the centenary of the Revolution. Thank goodness, this idea was discarded. A curiosity: if you visit it in summer, you will find a taller tower, specifically twelve centimeters higher, while in winter it will shrink up to six.

Eiffel Tower – gckwolfe flickr

During World War I, this Paris landmark was used to send signals from its top, also helping to hinder the communication of the Germans impeding their advance. Throughout its history, the Eiffel Tower, with its 1665 steps, has been used as office for Gustave Eiffel itself, as a post office, scientific laboratories and even a newspaper.

Another interesting fact is that at the time of its construction, it was the tallest building in the world, but today it is only the second highest in France, behind the Millau viaduct.

Eiffel Tower – Juanedc flickr

What do you think about these three monuments? Have you visited them yet? Undoubtedly, three incredible destinations for your holidays, with their own personality and history, that make all visitors to fall in love with them.